Ya sabéis que la borraja es una verdura que es muy apreciada en Aragón, la Rioja y Navarra. Fuera del valle del Ebro es complicada encontrarla en fresco, pero ahora ya se puede encontrar limpia en bandejas y también en conserva. Nosotros solemos comerla cocida "muy al dente" con patatas y aliñada con un buen aceite de oliva virgen. Pero en días de fiesta o cuando te visita algún buen amigo, que la conoce poco, la solemos vestir para la ocasión.
Y aquí os dejo mi propuesta dominguera:
INGREDIENTES:
1 Mata de borrajas de 1.5 K
1/2 Kg de almejas
Vino blanco
Harina
Cebolla
2 dientes de ajo
Almendras
AOVE
Sal
Perejil
PREPARACIÓN:
Quitamos las hojas verdes de las borrajas y cortamos en trozos regulares. Lavamos y cocemos en abundante agua con sal durante unos 5 ó 7 minutos. Tienen que quedar cocidas un poquito "al dente" y deben conservar su color verde.
Ponemos las almejas en remojo con sal durante una hora más o menos para que eliminen la sal.
Escurrimos y ponemos en una cazuela con 1/2 vaso de vino blanco. Tapamos y esperamos a que se abran.
En una cazuela amplia ponemos tres cucharadas de aceite y pochamos la cebolla. Cuando esté transparente ponemos una cucharada de harina, removemos y añadimos agua de cocción de las almejas (después de filtrarla) y un poco de caldo de cocer las borrajas.
Añadimos las borrajas y las almejas. Echamos perejil picado y en un motero picamos los ajos y las almendras que añadiremos al guiso.
Dejamos unos minutos a fuego muy suave.
Y A Gozar!!!

NOTA: He visto a muchos cocineros limpiar la borraja minuciosamente (hasta con estropajos). No dudo que después de bien limpia y en remojo con agua fría un buen rato, se quedan unos tallos muy tersos y bonitos.
Yo la limpio muy poquito, le suelo echar hasta las hojas pequeñas. Cuando hierve el agua todos los "pinchitos" que tienen los tallos, se quedan pegados a las paredes de la cazuela y los tallos se quedan muy limpios.














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