No estamos en cuaresma, pero da igual, estos bollos me tenían enamorada hace mucho tiempo y hoy era el día perfecto para meterme en harina.
Llevo un par de semanas muy #panarra y sin dejar de mirar el libro de Ibán Yarza. He empezado con la masa muy prontito porque necesita bastante tiempo de levado. La masa es pegajosa, pero al final la dominas y es muy agradecida. El toque de cardamomo le da un sabor delicioso y el relleno es espectacular.
Ibán Yarza y mi amigo José me han dicho que estos bollos se toman remojados en un plato con leche caliente...ufff eso para mi es imposible!! He hecho la foto y lo hemos repartido para tres!! en casa no somos muy aficionados a los dulces, así que he congelado todos los bollos y los iré sacando poquito a poquito :)
INGREDIENTES:
450 g. de harina de fuerza
200 ml de leche
70 g. de azúcar
1 huevo
50 g de mantequilla
12 g de levadura fresca
5 g de sal
1 cucharadita de cardamomo recién molido
Relleno:
125 g de almendra molida
100 g. de azúcar
50 grs de leche
Huevo para pincelar
Azúcar glas
Nata montada
PREPARACIÓN:
Del Relleno:
Disolvemos el azúcar en la leche y lo mezclamos con la almendra molida, lo removemos hasta obtener una pasta y lo reservamos.
De la Masa:
Calentamos la leche y derretimos dentro la mantequilla. Cuando esté tibia añadimos el resto de los ingredientes. La masa es un poco pegajosa pero cuando la pasamos a mesa y empezamos a amasarla, resulta muy agradable de trabajar.
La plegamos sobre sí misma y la hacemos rodar, la amasamos durante 8 ó 10 minutos, hasta que esté lisa y brillante. Dejamos fermentar la masa, tapada un par de horas o hasta que doble su volumen.
Dividimos la masa en porciones de unos 80 g y formamos bolas sobre la mesa, girando y haciéndola rodar. Pintamos con huevo batido cada una de las bolas. Las colocamos sobre papel de horno separadas unas de otras porque vuelven a crecer. y dejamos fermentar dos horas.
Precalentamos el horno a 220º y metemos la bandeja una vez levados los bollos, durante unos 10 minutos. Si vemos que se doran mucho, bajamos el fuego y los tapamos con papel de aluminio.
Cuando enfríen cortamos la tapa en forma triungular y retiramos un poco de miga. Rellenamos con la masa de almendra y añadimos una buena capa de nata montada. Colocamos la tapa y espolvoreamos con azúcar glas.
Se pueden disfrutar así o cómo dice la tradición remojados unos minutos en un tazón de leche caliente.
Y A Gozar!!!
Nota: La mayoría de mis bollos los congelé y los he ido sacando poco a poco. He seguido la tradición y la recomendación de José...mojados en leche están de muerte lenta.
Nota: La mayoría de mis bollos los congelé y los he ido sacando poco a poco. He seguido la tradición y la recomendación de José...mojados en leche están de muerte lenta.
