Ha llegado Febrerillo el Loco y seguimos apretándonos el cinturón y van ya... la tira de años!! y siempre les toca a los mismos.
En otros tiempos, para calentar los cuerpos en épocas de frío y escasez, se preparaban ricos platos de cuchara, contundentes, bien calientes, llenos de sabor y buenas intenciones. Nuestras abuelas y nuestras madres sabían muy bien alimentar a su familia.
Las sopas de ajo que os preparo hoy, son un ejemplo de lo que os estoy contando. Sin jamón, claro...bueno algún resto del hueso del pernil, o el mismo hueso del que se sacaba un caldo sabroso.
INGREDIENTES:
Pan Candeal del día anterior
Aceite de oliva
3 Dientes de Ajo
Sal
Caldo de verduras (de pollo, de jamón o una pastilla de caldo concentrado)
Pimentón
Jamón serrano
1 Huevo
PREPARACIÓN:
Ponemos en una cazuela aceite y doramos los ajos en láminas. Antes de que se doren demasiado ponemos el pan cortado es lascas y lo vamos refriendo.
Pan Candeal del día anterior
Aceite de oliva
3 Dientes de Ajo
Sal
Caldo de verduras (de pollo, de jamón o una pastilla de caldo concentrado)
Pimentón
Jamón serrano
1 Huevo
PREPARACIÓN:
Ponemos en una cazuela aceite y doramos los ajos en láminas. Antes de que se doren demasiado ponemos el pan cortado es lascas y lo vamos refriendo.

Echamos los trocitos de jamón, una cucharadita de pimentón (opcional) y el caldo de verduras (en esta ocasión era de unas judías verdes).
Comprobamos de sal una vez que haya hervido el conjunto.
Antes de servir cascamos un huevo y lo removemos para sacar las "puntillas".
Servimos en cazuelitas de barro.
Y A Gozar!!!

































